Beatriz González

Archivo de imágenes de Beatriz González [1] Texto publicado en «Beatriz González 1965-1917» Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, España, Museo de Arte Contemporáneo de Burdeos, Francia 2017

Por: José Ruiz

El 29 de junio de 1965 fue publicada en la página tres del periódico colombiano El Tiempo la imagen de una pareja que sostiene un ramo de flores con el titular “El doble suicidio de “El Sisga”: El día de su santo, escogido por Martínez para la tragedia”[2]El Tiempo. “El doble suicidio de “El Sisga”: El día de su santo, escogido por Martínez para la tragedia”. Periódico El Tiempo. Junio 29, 1965. La imagen de los suicidas del Sisga publicada … Continue reading. La noticia que acompaña la fotografía relata cómo el jardinero Antonio Martínez quien vivía en Bogotá, motiva a su novia Tulia Vargas a suicidarse juntos por una obsesión mística. Este retrato de la pareja suicida se convirtió en un ícono del arte colombiano cuando Beatriz González la recorta del periódico y la copia en la pintura Los Suicidas del Sisga (1965) con la que ganó el premio especial compartido en el XVII Salón Nacional de Artistas Colombianos.[3]La pintura Los Suicidas del Sisga fue rechazada en un principio para su participación en el XVII Salón Nacional de Artistas Colombianos y luego aceptada por solicitud de la crítica de arte … Continue reading 

Beatriz González conserva en su archivo la imagen que recortó ese 29 de junio de 1965, ahora amarillenta por el tiempo. La imagen anónima de los dos suicidas fue lo único que le interesó a la artista en el momento de recortar la noticia. La fecha del periódico, el titular de prensa, el pie de foto y los dos párrafos que explican el trágico suceso no representaron para González ningún motivo para ser conservados. Sin embargo, en 2016 la página 3 del periódico de 1965 reaparece para González cuando se adelantaba una investigación sobre su obra. Al leer después de cincuenta años la noticia que acompañaba la fotografía de los suicidas del Sisga, González reconstruye el momento en el que la cortó: 

“Vi la imagen pequeña de los suicidas, ahora resaltada por la tinta negra de la fotocopiadora, tomé unas tijeras y la corté, después la coloqué con una tachuela en el muro de madera de mi estudio. Comencé a pintar, no sobre un bastidor con lienzo blanco sino sobre un cuadro que acababa de terminar y que había causado mi autocrítica y mi crisis. La pequeña imagen, a la que no le coloqué fecha, ni procedencia permaneció por algún tiempo en mi estudio como un testigo mudo, como una evidencia de mi proceder como artista, esto es, que lo que me importaba era la imagen.”[4]Beatriz González. “Recuperar el Aura” Conferencia sin publicar impartida en Boston, marzo de 2016.

Los rostros planos, las flores sin detalle, las manos entrecruzadas, las figuras recortadas y sin volumen mal reproducidas por los sistemas de impresión de la época son algunos de los aspectos formales que llamaron la atención de González, y que marcaron una pauta para la futura selección de imágenes por parte de la artista. 

El recorte de los Suicidas del Sisga es el primero de un sin número de imágenes que son el punto de partida de sus obras, algunas recortadas de publicaciones periódicas y otras compradas en almacenes religiosos y en la calle. En el archivo de Beatriz González relacionado con su obra se pueden establecer tres categorías para abordar las imágenes que colecciona la artista desde la década de los sesentas: imágenes de prensa, gráficas populares e imágenes sobre la historia del arte universal.[5]Además del archivo relacionado con su obra, Beatriz González ha consolidado desde la década de 1960 un gran acervo de documentos, fotografías, recortes de prensa y publicaciones sobre la historia … Continue reading Un conjunto heterogéneo de documentos articulado a partir de las series pictóricas y gráficas de Beatriz González. 

Recortes de prensa

Asesinada mujer en hospedaje (1969) se titula una obra que hace parte de la serie de heliograbados realizada entre 1967 y 1970.[6]El Heliograbado es una técnica de reprografía para realizar copias por contacto sobre papel, a partir de dibujos hechos en papeles transparentes o traslúcidos. Esta técnica produce copias … Continue reading La obra parte de una imagen publicada en el periódico Vanguardia Liberal de Bucaramanga e ilustra el trágico asesinato de una mujer sin identificar. La fotografía publicada en la prensa fue intervenida por los editores del periódico quienes le agregaron a la imagen una flecha negra que “indica la brutal cortada que recibió (la mujer) a la altura de la yugular” y una línea negra gruesa que cubre los senos de la víctima, así mismo, la fotografía tiene manchones de tinta producto de la deficiente reproducción que hace el diario de la imagen. Al igual que con Los Suicidas del Sisga Beatriz González copia la imagen publicada en la prensa con el objetivo de evidenciar las intervenciones e irregularidades de la imagen mal reproducida. 

Por un interés principalmente formal Beatriz González colecciona avisos y noticias de prensa cuya factura le llaman la atención y que utiliza como referentes para sus series gráficas. Hans Ulrich Obrist, indica que el interés de González por estas noticias se asimila al del pintor y escritor francés Felix Feneón por los fait-divers (hechos diversos) a principios del siglo XX.[7]Hans Ulrich Obrist. “Beatriz González” en Conversations in Colombia (Bogotá: La Oficina del doctor, 2015) página 28. Las imágenes que colecciona González comprenden además de crímenes relacionados con suicidios y asesinatos, fotografías de luchadores en gimnasios populares, fotografías de reinas de belleza provinciales y avisos publicitarios. 

Cúrese las amígdalas sin operación, 1968. Heliograbado sobre papel

En Cúrese las amígdalas sin operación (1968), otra obra de la serie de heliograbados, la artista copia la imagen esquemática de una mujer con la boca y ojos abiertos que se masajea la garganta con una mano. Esta imagen acompaña un aviso publicado en la prensa que promocionaba una cura para la inflamación de las amígdalas. El recorte de aproximadamente cinco centímetros de alto es intrascendente en las páginas de un periódico de circulación diaria, sin embargo, la imagen es importante para González, quien la copia y reproduce como una obra gráfica con el objetivo de señalar lo ridículo del aviso publicitario. 

La prensa es el lugar por excelencia en el que González encuentra eso que le interesa representar: el absurdo de la realidad colombiana. La mirada de la artista es inquieta, se detiene sobre aspectos de su cotidianidad que encuentra absurdos, irrisorios o cursis.[8]Marta Traba. “Lo cursi” en Los muebles de Beatriz González (Bogotá: Museo de Arte Moderno-Carlos Valencia Editores, 1977) página 15. Si bien su obra temprana está determinada por los hechos diversos que colecciona desde 1978 su producción adquiere un trasfondo político con su serie de dibujos, pinturas y serigrafías sobre el presidente colombiano Julio Cesar Turbay, a partir de un archivo de recortes de prensa que consolida.

Beatriz González se autodenomina “la pintora de la corte” de Turbay,[9]Este título hace referencia al trabajo de Francisco de Goya como pintor de la corte de Carlos IV y Fernando VII. Hans Ulrich Obrist. “Beatriz González” en Conversations in Colombia (Bogotá: La … Continue reading un presidente que será recordado por acuñar la frase “Hay que reducir la corrupción a sus justas proporciones”. La obra Decoración de Interiores (1981) sintetiza el ejercicio que hace González con las imágenes de prensa a partir de la década de 1980 y hasta el presente: la artista recorta del periódico El Tiempo la fotografía del presidente cantando coplas junto a un grupo de amigos en una fiesta y la convierte en un símbolo. En la imagen detrás del grupo que canta hay una cortina, por lo que la artista decide recrear la escena sobre una cortina, aludiendo a su serie de objetos domésticos intervenidos en los setentas. Repetir la imagen del presidente en 140 metros de tela es insistir sobre una figura que representa la corrupción en el país. González transforma un hecho diverso como una fiesta en un símbolo de la realidad nacional, una estrategia que utilizará desde la serie de obras sobre Turbay hasta su más reciente serie sobre desplazamientos forzados en el país. 

Gráficas Molinari e imágenes de la historia del arte universal

Interesada en la imaginería popular la producción temprana de Beatriz González está relacionada con el concepto del gusto.[10]Parra, Nohra. “Mi pintura es de Mal Gusto Deliberado, por eso no Vendo, habla Beatriz González”. Periódico El Tiempo. 1968. El buen gusto determinado por la educación que recibió, como manifiesta la artista, que se contrapone al mal gusto representado por las imágenes y objetos populares que colecciona y que incorpora en sus pinturas desde la década de 1960.  Dentro de los objetos más interesantes que se encuentran en el archivo de la artista están las gráficas populares producidas en Santiago de Cali por Gráficas Molinari & Cia, una empresa fundada en 1952 por el Español Antonio Molinari dedicada a la producción y distribución de gráfica popular con gran acogida en Colombia y algunos países de Latinoamérica. 

Las imágenes producidas por Gráficas Molinari a través de la técnica de cromolitografía se caracterizan por reproducir con colores estridentes iconografía religiosa e imágenes relacionadas con la historia del arte, que despiertan gran interés en González. Ay Jerusalem Jerusalem (1969) una de las primeras obras en la que la artista utiliza la técnica del esmalte sobre metal que empleará durante la década del setenta, tiene como referente una lámina popular titulada “Jesús en el huerto” impresa por Gráficas Molinari, a partir de una imagen comercializada en Alemania con la reproducción de una pintura de Cristo en el monte de los Olivos.[11]La imagen de Cristo reproducida por Gráficas Molinari titulada “Jesús en el Huerto” proviene de un catálogo comercial de imágenes ofrecidas por la empresa DAML fundada en Alemania por Adolf … Continue reading Las gráficas populares, al igual que las imágenes publicadas en la prensa, circulan como objetos de consumo masivo que González extrae de sus respectivos  contextos para subvertirlos. Según Marta Traba, González desacraliza las imágenes que se afirman como fetiches de la cultura occidental, para que el espectador reflexione sobre la alineación a la que está sometido. [12]Marta Traba. “Lo cursi” en Los muebles de Beatriz González (Bogotá: Museo de Arte Moderno-Carlos Valencia Editores, 1977) página 58.

La imagen de un grupo de gatos jugando sobre una mesa, la fotografía de John F. Kennedy o una reproducción de la Gioconda, son algunas de las imágenes de circulación global de las que Beatriz González se apropia. La última mesa (1970) una pintura en esmalte sobre metal ensamblada en una mesa, parte de una Gráfica Molinari que reproduce La última cena (1495-1497) de Da Vinci. En la lámina popular la obra del maestro italiano está intervenida con elementos ajenos a la composición, y el color de todas las figuras fue alterado. Solo al comparar la copia que hace González con la pintura original entendemos la transformación a la que fue sometida la imagen en su reproducción como objeto de consumo. Una idea que refuerza la artista al ensamblar sus obras sobre muebles y objetos domésticos, también de consumo masivo, como si fueran marcos para las pinturas.[13]Las imágenes que copia González le dictan el objeto sobre el que deben ir ensambladas, en este sentido, la imagen de Simón Bolívar muerto debe ir sobre una cama o La virgen de la silla … Continue reading

La obra de Beatriz González descentraliza la relación entre Europa y Latinoamérica. ¿Cómo se transforma el gran arte universal en su llegada al tercer mundo? Se pregunta la artista al ver las láminas producidas por Gráficas Molinari, las postales de museos y las publicaciones (libros y revistas) que reproducen obras de arte y se comercializan en Latinoamérica. 

En 1978 González es invitada a participar en la XXVIII Bienal de Venecia con el tema “De la naturaleza al arte y del arte a la naturaleza”. Dudosa de aceptar la invitación la artista envía la obra Telón de la móvil y cambiante naturaleza (1978) en la que copia Le Déjeuner sur l’Herbe (1863) de Édouard Manet sobre una tela de siete por doce metros, acompañada de una proyección audiovisual de obras, imágenes y documentos del archivo de la artista sobre las transformaciones que sufre el arte universal en su llegada el tercer mundo. En sus recorridos por el centro de Bogotá, ciudad donde vive desde 1964, González encuentra reproducciones de obras de grandes artistas europeos tergiversadas en sus diferentes usos, este es el caso de una enciclopedia que reproduce la obra de Manet que copia la artista o una imagen de El baño turco (1862) de Ingres que ilustra la portada de una guía de educación sexual. González afirma que las grandes manifestaciones culturales de occidente son un gran telón de fondo en un país subdesarrollado, una idea que materializa en la obra con la que participa en la Bienal de Venecia. 

Desde 1962 Beatriz González se afirma incapaz de partir de imágenes del natural para sus representaciones pictóricas, acude a los grandes maestros como tantos otros artistas, pero a partir de reproducciones que sintetizan las figuras y modifican los colores de las pinturas originales. La mirada inquieta de González encuentra en las reproducciones de obras de arte valores estéticos que le permiten traer al contexto latinoamericano imágenes en apariencia distantes. 

Las imágenes de consumo masivo son el aspecto central en la producción de González y su archivo de fuentes -con más de cinco mil imágenes- da cuenta de esto. En sus ejercicios de apropiación la artista detiene la circulación de reproducciones de obras de arte, de fotografías publicadas en la prensa y de un centenar de imágenes que de otra forma pasarían desapercibidas. El conjunto total de su obra es, como afirma en una entrevista en 1973, la representación de “algo que, aunque ya esté dado a través de fotografías o reproducciones de obras de arte, es al fin y al cabo, una representación, -una representación de una representación-.”[14]Marta Traba “Diez preguntas de Marta Traba a Beatriz González” en Beatriz González – Luis Caballero (Bogotá: Cromos, editores e impresores Ltda, 1973) página 4. La repetición infinita de una imagen en cualquier medio y formato.

Obras

References

References
1 Texto publicado en «Beatriz González 1965-1917» Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, España, Museo de Arte Contemporáneo de Burdeos, Francia 2017
2 El Tiempo. “El doble suicidio de “El Sisga”: El día de su santo, escogido por Martínez para la tragedia”. Periódico El Tiempo. Junio 29, 1965. La imagen de los suicidas del Sisga publicada en el periódico El Tiempo es una copia de la misma fotografía publicada en el diario El Vespertino el 28 de junio de 1965 que fue tomada en el estudio fotográfico La Industria por Marco J. Suarez el primero de marzo del mismo año por solicitud de la pareja suicida.
3 La pintura Los Suicidas del Sisga fue rechazada en un principio para su participación en el XVII Salón Nacional de Artistas Colombianos y luego aceptada por solicitud de la crítica de arte argentina Marta Traba.
4 Beatriz González. “Recuperar el Aura” Conferencia sin publicar impartida en Boston, marzo de 2016.
5 Además del archivo relacionado con su obra, Beatriz González ha consolidado desde la década de 1960 un gran acervo de documentos, fotografías, recortes de prensa y publicaciones sobre la historia del arte en Colombia y Latinoamérica.
6 El Heliograbado es una técnica de reprografía para realizar copias por contacto sobre papel, a partir de dibujos hechos en papeles transparentes o traslúcidos. Esta técnica produce copias monocromas en cuatro tintas: cian, magenta, café y negro. Las copias heliográficas fueron utilizadas en Colombia principalmente en arquitectura para la reproducción de planos. Beatriz González utiliza el heliograbado desde 1967 como una alternativa del grabado sobre metal, técnica que aprendió en la escuela de Bellas Artes de Rotterdam en 1966. En el heliograbado la artista trabaja el papel mantequilla simulando la plancha de grabado tradicional y lo interviene con tinta y papel autoadhesivo. Las resultantes copias heliográficas en papel eran intervenidas por la artista con marcadores y témperas.
7 Hans Ulrich Obrist. “Beatriz González” en Conversations in Colombia (Bogotá: La Oficina del doctor, 2015) página 28.
8 Marta Traba. “Lo cursi” en Los muebles de Beatriz González (Bogotá: Museo de Arte Moderno-Carlos Valencia Editores, 1977) página 15.
9 Este título hace referencia al trabajo de Francisco de Goya como pintor de la corte de Carlos IV y Fernando VII. Hans Ulrich Obrist. “Beatriz González” en Conversations in Colombia (Bogotá: La Oficina del doctor, 2015) página 37.
10 Parra, Nohra. “Mi pintura es de Mal Gusto Deliberado, por eso no Vendo, habla Beatriz González”. Periódico El Tiempo. 1968.
11 La imagen de Cristo reproducida por Gráficas Molinari titulada “Jesús en el Huerto” proviene de un catálogo comercial de imágenes ofrecidas por la empresa DAML fundada en Alemania por Adolf May en la segunda mitad del siglo XIX. La lámina de Cristo ofrecida para su reproducción por la empresa alemana parte de una pintura de Josef Untersberger (Giovanni), y hace parte de un gran número de imágenes religiosas, de género y paisajes de formato horizontal alargado, comercializadas en Alemania con el nombre de imágenes de dormitorio, impresiones de bajo costo para ser enmarcadas y ubicadas en el hogar.  DAML. “Heliochroms” Catalogue IV. 1940. Printed in West Germany.
12 Marta Traba. “Lo cursi” en Los muebles de Beatriz González (Bogotá: Museo de Arte Moderno-Carlos Valencia Editores, 1977) página 58.
13 Las imágenes que copia González le dictan el objeto sobre el que deben ir ensambladas, en este sentido, la imagen de Simón Bolívar muerto debe ir sobre una cama o La virgen de la silla (1513-1614) de Rafael Sanzio sobre un tocador para reflejar su belleza. Marta Traba “Diez preguntas de Marta Traba a Beatriz González” en Beatriz González – Luis Caballero (Bogotá: Cromos, editores e impresores Ltda, 1973) página 4.
14 Marta Traba “Diez preguntas de Marta Traba a Beatriz González” en Beatriz González – Luis Caballero (Bogotá: Cromos, editores e impresores Ltda, 1973) página 4.